«Nunca nadie ha escrito o pintado, esculpido, modelado, construido, inventado
sino para salir realmente del infierno». (
Vincent Van Gogh)

martes, 11 de octubre de 2011

El poema


Su temblorosa mano hacía tintinear la cucharita contra la taza de te caliente. Su cuerpo viejo y enjuto conservaba ese aire de distinción propio de la noble cuna de la que provenía.

La mirada no se apartaba de su imagen reflejada en el espejo. Estaba nervioso porque ella pronto estaría frente a él. Se la imaginaba mirándolo con esa expresión increíble del que no espera nada. Por detrás de sus hombros veía las estanterías repletas de libros que ella acomodaba todas las mañanas. Y sobre la mesa: el poema. Lo había escrito de una vez, esa noche, en medio del eterno insomnio que lo acosaba.

Sofía caminaba por la calle rumbo al departamento del piso 4. Como todos las mañanas, al llegar abriría la puerta, contemplaría el desorden por unos instantes y antes de comenzar a ordenar se acercaría a la ventana para verlo llegar. Lo observaba venir de lejos, el cuerpo cansado pero digno y erguido. Su manera de moverse y su distinción transformaban la vejez de su cuerpo en algo inmensamente bello y a sus modales en caricias.

Se preguntaba por qué la vida la había llevado a ese lugar. Ella con sus 18 años había llegado un día ¨para ayudar al doctor¨, le habían dicho. Nunca había sabido muy bien cual era su tarea, por eso todas las mañanas cuando él llegaba de la Academia, siempre después que ella, se disponía a ordenar los libros y papeles que él había usado el día anterior.

Pero ese día se sorprendió al entrar porque el doctor estaba ahí, de espaldas, frente al espejo, un poco tembloroso le pareció.
- Buen día doctor
- Buen día Sofía
Ella se quedó esperando que él dijera algo más pero ninguno de los dos habló por unos minutos. Al terminar de tomar el te él se dirigió a la mesa, tomó el papel amarillento y leyó varias veces lo que estaba escrito. Sofía, un poco recuperada de la sorpresa, lentamente comenzó a ordenar como lo hacía todos los días. No se atrevía a preguntarle por qué no había ido a dar su clase. Creyó que no correspondía.

Cuando estaba comenzando a archivar los papeles él se acerca a ella y le dice:
- Hoy es tu último día de trabajo. Tengo que volver a Salta.
Sofía quedó como paralizada.
- No te avisé con anterioridad porque me enteré ayer a la noche.
- ¿No va a volver doctor?
- No, dijo él con angustia.
Sofía no se animó a seguir preguntando, empezaba a sentir a su cuerpo debilitándose.
- Aquí tienes un sobre de recomendación para que puedas trabajar en la Academia como secretaria, ya les he hablado de ti. Y....

Sofía lo miró porque parecía que quería darle otro papel que tenía en las manos y no se animaba.
- ... esto es para ti, léelo.
Sofía, temblorosa, tomó el poema que le daba y leyó:
¨Cuando muere el grano...¨
¡Cuánto esperé, Dios mío, este momento
de un cambio en un amor amado tuyo.
En él, ya al fin, soy otro... y me destruyo,
que me veo y me aterro y... no te siento.

Muriendo vivo aún, pues te presiento
y aun me proyecto y aun me reconstruyo
con este ¨sí¨ a lo que sin Ti rehuyo:
que en mis huesos me esculpan monumento.

Es oscura la nada, y sin espacio.
Y ya ni para el bien me queda el tiempo
sólo está angustia, menos que la nada.

¡Y así se transfigura en tu Palacio!
¡Así en la Eternidad este destiempo!
¡Así la Noche Oscura en tu Alborada!


Mientras ella leía dificultosamente, él se sentaba en un sillón. No la miraba porque su cuerpo por primera vez se había encorvado y parecía vencido. Pasaron varios minutos y ella se acerca a él con un nudo en la garganta y, con el poema en las manos, se queda parada frente a él sin decir palabra. El la mira como preguntando algo. Sofía creyó entender que él necesitaba que ella hablara, entonces dijo:
- Gracias doctor, nunca lo voy a olvidar.
- Gracias a ti, dijo el doctor y una sonrisa volvió a iluminar su cara. Luego la miró por un instante a los ojos, por última vez.

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El poema es de la autoria del Dr. Juan Carlos García Santillán
Nació en Salta el 23/6/1897 y falleció en fecha desconocida
Arbol Genealógico

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