«Nunca nadie ha escrito o pintado, esculpido, modelado, construido, inventado
sino para salir realmente del infierno». (
Vincent Van Gogh)

jueves, 17 de octubre de 2013

Ezequiel Martínez Estrada o la soledad optativa

lunes, 14 de octubre de 2013

Las palabras y el agua

Las palabras pasan a mi lado indiferentes,
como el agua inasible circula hacia otras cuencas.
No hay imágenes en mi retina que se alojen prepotentes
ni hechos conmocionantes que me dobleguen.
Mi piel ha olvidado tal vez el sentir de las caricias
cerrando hermética la morada de mi alma
Me ha ocultado en un espacio silencioso y nuevo
que me ahuyenta todas las mentiras.
Creyendo en la penumbra que algo está por nacer
novedoso, limpio, sorprendente y suave.
Sabiendo que como el agua las palabras no se agotan
solo cambian de tanto en tanto los rumbos
o esperan el momento del desborde,
como la fruta que estalla madura
o la piedra que se agrieta dejando paso al torrente.


domingo, 22 de septiembre de 2013

Intensidad poética (Goethe)

Cuando lo más profundo de tu corazón,
toda conmovida, lo sientes todo,
todo cuanto alguna vez te fuera deparado
de alegría o de dolor,
y el pecho aborrascado, te palpita
y pugna por desahogarse en el llanto
y su ardor acrécese no obstante,
y todo tu ser vibra y palpita y se estremece,
y los sentidos se te nublan,
y parece que vas a sucumbir,
y te desmayas y todo en torno tuyo
súmese en tinieblas,
y tú, penetrada del más íntimo, personal sentimiento,
abarcas con tu alma un mundo entero,
entonces, muere el ser humano.

(Goethe)


jueves, 10 de enero de 2013

Despedida

Por el momento, dejo de publicar en este blog, porque ha ocurrido una modificación interna en la configuración, que bloquea varias funciones y lo hace muy limitado.

Como no he podido volverlo a su anterior estado, decidí cambiarme de casita, por decirlo de algún modo, así que a partir de hoy nos vemos en Pretexto.

sábado, 5 de enero de 2013

A través del lenguaje algo recogeré


¨Lo que vieron mis ojos fue simultáneo: lo que transcribiré, sucesivo, porque el lenguaje lo es.
Algo, sin embargo, recogeré¨
La simultaneidad a la que Borges alude está en el Aleph. El todo en uno.
¨El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño.¨
En simultaneidad, el Aleph refleja lo universal y él lo pudo ver. El instante universal. Lo Imposible para el humano.

Y algo pudo recoger. 

Algunas migajas o esquirlas de universo nos son dadas, se infiltran en nuestro mundo humano. Aunque sólo por trasmutación al plano lingüístico. Traspoladas a otro orden. A través de ese único elemento que enlaza y nos permite cierta transmisión. El escritor, a la vez que muestra nuestro límite respecto a ese universo que nadie vio, nos regala nuestra única posibilidad: cierta enumeración parcial de conjuntos infinitos. El poeta pudo ver, en un acto de alquimia tal vez, o un acto sagrado, y transmitirnos esto:


¨En ese instante gigantesco, he visto millones de actos deleitables o atroces; ninguno me asombró como el hecho de que todos ocuparan el mismo punto, sin superposición y sin transparencia. Lo que vieron mis ojos fue simultáneo: lo que transcribiré sucesivo, porque el lenguaje lo es. Algo, sin embargo, recogeré.¨
¨En la parte inferior del escalón, hacia la derecha, vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo. Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó, vi en un traspatio de la calle Soler las mismas baldosas que hace treinta años vi en el zaguán de una casa en Frey Bentos, vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua, vi convexos desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena, vi en Inverness a una mujer que no olvidaré, vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo, vi un cáncer de pecho, vi un círculo de tierra seca en una vereda, donde antes hubo un árbol, vi una quinta de Adrogué, un ejemplar de la primera versión inglesa de Plinio, la de Philemont Holland, vi a un tiempo cada letra de cada página (de chico yo solía maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran en el decurso de la noche), vi la noche y el día contemporáneo, vi un poniente en Querétaro que parecía reflejar el color de una rosa en Bengala, vi mi dormitorio sin nadie, vi en un gabinete de Alkmaar un globo terráqueo entre dos espejos que lo multiplicaban sin fin, vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba, vi la delicada osadura de una mano, vi a los sobrevivientes de una batalla, enviando tarjetas postales, vi en un escaparate de Mirzapur una baraja española, vi las sombras oblicuas de unos helechos en el suelo de un invernáculo, vi tigres, émbolos, bisontes, marejadas y ejércitos, vi todas las hormigas que hay en la tierra, vi un astrolabio persa, vi en un cajón del escritorio (y la letra me hizo temblar) cartas obscenas, increíbles, precisas, que Beatriz había dirigido a Carlos Argentino, vi un adorado monumento en la Chacarita, vi la reliquia atroz de lo que deliciosamente había sido Beatriz Viterbo, vi la circulación de mi propia sangre, vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo.¨

Feliz año nuevo. Año que para nosotros transcurrirá en un tiempo, pero que, en el universo, ya transcurrió.




Referencia: El Aleph de Jorge Luis Borges

martes, 1 de enero de 2013

Borges a fondo


¨hermosos versos aunque yo los haya escrito¨

¨a veces uno se distrae¨

¨ofrezco mi decrepitud a su mirada¨

¨uno debe tratar de no tener razón en las discusiones¨

¨publicamos para no pasarnos la vida corrigiendo los borradores, para librarnos de un texto¨ 

¨primero mis amigos se quedaron sin cara, luego los libros se quedaron sin letras, ... no hay nadie en el espejo... me miro en el espejo y no se qué horrible anciano me está mirando del otro lado¨ 

¨la ceguera es una forma de soledad¨

¨el poema renace cada vez que lo leen¨

¨creo que estoy de acuerdo con lo que escribí¨

¨yo no se si algo puede ser sencillo en este mundo tan complejo¨

¨la rosa es sin por que¨

¨el arte sucede¨

¨de mis soledades voy y a mis soledades vengo¨


 Entrevista A Fondo

lunes, 31 de diciembre de 2012

Poema de Francisco Canaro





Fue un ensueño de dulce amor,
horas de dicha y de querer.
Fue el poema de ayer,
que yo soñé de dorado color.
Vanas quimeras que el corazón
no logrará descifrar jamás.
¡Nido tan fugaz,
fue un sueño de amor,
de adoración!...

Cuando las flores de tu rosal
vuelvan más bellas a florecer,
recordarás mi querer
y has de saber
todo mi intenso mal...

De aquel poema embriagador
ya nada queda entre los dos.
¡Con mi triste adiós
sentirás la emoción
de mi dolor!...